André Fouedjio cuenta el contraste entre España y Camerún


El 7 de marzo, Andrè, enfermero anestesista en el hospital Saint Martín de Porres, protagonizó un encuentro cercano y didáctico donde contó de primera mano cómo vive el contraste entre la realidad sanitaria en su país y su experiencia formativa en España…

SOBRE ÉL: Andrè es enfermero anestesista en Saint Martín de Porres, en Yaundé, capital de Camerún. Se está formando en la Clínica Teknon de Barcelona para especializarse en anestesia pediátrica, becado por la Fundación Recover y la Fundación Quirónsalud, dentro del proyecto “Rompiendo fronteras en favor del personal sanitario”, con la colaboración de la Residencia LaSalle.

El 7 de marzo, Andrè, enfermero anestesista en el hospital Saint Martín de Porres, protagonizó un encuentro cercano y didáctico donde contó de primera mano cómo vive el contraste entre la realidad sanitaria en su país y su experiencia formativa en España.

Andrè no dudó al asegurar que el Hospital Saint Martín de Porres es lo mejor de Camerún, añadiendo que lo es, incluso, de África central, gracias al apoyo que ha recibido de Fundación Recover. Habló de cómo ha crecido, del número de pacientes que cada vez es mayor, de la ampliación que están haciendo… Para él, es el hospital para los embajadores.

Hay que tener en cuenta que, en el país en el que trabaja Andrè, el 45% son pobres y eso dificulta, o hace casi imposible, poder pagar la sanidad. Solo un 5% tiene seguro privado, y hay que tener en cuenta además las dificultades geográficas. Los que viven en ciudad y cerca de un hospital no tienen problema para ir al médico, siempre y cuando puedan pagarlo, pero las personas que viven a 15 km se enfrentan además a grandes problemas para acceder físicamente al médico.

Los médicos en el Hospital Saint Martín de Porres están formados y son buenos, pero no debemos olvidar que ellos no han tenido ni las oportunidades ni las facilidades que hay en España. André resaltaba que hay una sola universidad pública de medicina en la que hay que pagar 90€ al año durante los 11 años que duran los estudios, y cinco privadas donde hay que pagar 1400€ al año. Aunque aquí pueda no parecernos demasiado, en Camerún no hay mucha gente que pueda pagarlo y, quien puede, se va a trabajar a Europa, donde cobran más y viven mejor, como añadía el enfermero camerunés.

Pero como insistió André, la sanidad allí no es peor porque los médicos sean peores, sino porque las oportunidades y el contexto es diferente. Aprender es más difícil, porque los médicos tienen muchos menos medios para poder formarse.

Entre otras muchas cosas, Andrè también quiso resaltar algo que no debemos olvidar en España: en África la gente no es menos sana. En Camerún existen enfermedades como el paludismo, que aquí no conocemos, pero también existen enfermedades en Europa que allí no conocen. Además, hay otras que tenemos por igual, como el VIH, el cáncer o la tuberculosis. La diferencia no está en la salud, sino en la falta de oportunidades a la hora de tener acceso a una sanidad digna.

Y es que, aún en 2017, el lugar donde nacemos determina la salud que vamos a tener. Por eso en Fundación Recover seguimos luchando, cada día, para formar a personas como André. Para poder ayudar a mejorar esta realidad.