Conclusiones de la III Jornada Recover


En la actualidad, el lugar donde nacemos determina la salud que vamos a tener. Una de las claves para que esto sea diferente reside en el sistema educativo, pues contar con personal formado, capacitado y motivado es esencial para que el sector salud logre explotar su potencial. Sin embargo, los sistemas educativos en África subsahariana enfrentan problemas de gran envergadura, desde la disparidad de género en el acceso a la educación hasta la calidad, el número insuficiente de estructuras educativas o las difíciles condiciones de vida.

Las numerosas organizaciones no gubernamentales que trabajan en terreno deben contribuir y contribuyen a la mejora de esta situación. En este proceso, es fundamental la elaboración de análisis previos e informes posteriores, pues esta es la mejor forma de valorar el potencial impacto de los proyectos en la población. Pero quienes deben sentar las verdaderas bases del cambio son los Gobiernos locales y, por consiguiente, la sociedad civil, pues es esta quien debe demandar un sistema educativo y de salud justo.

Sin embargo, para que esto sea posible, la población debe contar con las herramientas necesarias, pues como bien indicaba Amartya Sen, “una persona sana, formada e informada es una persona capaz de entender sus derechos y elegir las opciones que conducen a su bienestar”. Por esta razón, los jóvenes deben ser el foco de las actuaciones, implicando en su formación no solo el sentido de la responsabilidad, sino también la parte humanística: una formación integral que favorezca la salida al mundo laboral de jóvenes profesionales con valores sociales es fundamental para el desarrollo del sistema sanitario.

Inevitablemente, se trata de una solución a largo plazo, pero es la forma de que sea sostenible. Por ello, es fundamental trabajar desde el inicio con las poblaciones locales desde la propia gestión e implementación de los proyectos, pues son ellos quienes tienen el conocimiento y la motivación para alcanzar las metas.

Junto a los jóvenes, las mujeres son el motor del desarrollo. Sin embargo, uno de los grandes problemas que afecta al sistema educativo en África subsahariana es el abandono escolar, donde un alto porcentaje son niñas, debido al matrimonio infantil o forzado, la falta de recursos económicos o la necesidad de que trabajen en casa, entre otros. En este contexto, es fundamental trabajar con las familias para que no saquen a sus hijas de las escuelas, pues ellas serán la clave del continente.

Desde Fundación Recover, agradecemos a todas las personas que asistieron a la III Jornada Recover: Formar Personas para transformar vidas. Para nosotros fue una gran oportunidad y un placer poder compartir ese valioso tiempo vosotros.

 

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