En muchos países de África subsahariana, las mujeres siguen enfrentándose a enormes dificultades para acceder a la atención sanitaria. Las desigualdades económicas, educativas, sociales y geográficas, así como el contexto sociocultural (roles y relaciones de poder para la toma de decisiones y el acceso a recursos como la alimentación, la tierra, la vivienda…). Las mujeres disponen, con mucha frecuencia, de muy poca autonomía (no solo financiera) para acceder a atención médica por su cuenta, lo que limita y retrasa también su acceso a revisiones médicas, pruebas diagnósticas y tratamientos, agravándose su vulnerabilidad frente a enfermedades prevenibles o tratables.